Mi nivel de actividad (tanto física como mental) a lo largo del día, es idéntico al de mi tarifa de móvil: De seis de tarde a ocho de la mañana.
- ¿Crees que he perdido la cabeza? - Si, estas loca, desquiciada, has perdido la cabeza, ¿pero te digo algo?, las mejores personas lo están... (Alicia en el país de las maravillas de Tim Burton)
Oscar Wilde
jueves, 3 de febrero de 2011
La tarifa plana
Mi juego favorito
Pulse Reinicio

A veces nos sobrecargamos, nos desesperamos y no somos capaces de ver la luz al final de nuestro túnel particular, ante eso solamente hay una solución (conocida para todos los usuarios básicos de ordenadores):
La mejor manera de continuar es reiniciar el aparato.
(Y si esto no funciona, siempre queda dar un pequeño golpe o un buen par de ostias)
A copas

Una noche más entre copas, el invierno es devastador, sobre todo cuando sales a intentar divertirte, o más bien a olvidar, para aliviar el cansancio, para ahogar las penas entre alcohol destilado mezclado con algún refresco y las falsas esperanzas de que en el fondo de la copa se encuentra la fórmula secreta para olvidar todo lo que una vez nos hizo daño y con el paso de los días, los meses o incluso los años, nos sigue atacando en los momentos que menos lo esperamos.
Acostumbrados a comer neumático…

Frase (parida mental, ida de la pinza, pedrada en la cabeza o demás formas para llamar a este pequeño vínculo en el gran universo de Internet) que da nombre a este humilde blog:
Acostumbrado a comer neumático, un cachito de pan te hará la boca agua.
La memoria

Una de las frases hechas más populares de nuestro vocabulario es la siguiente:
Errar es humano, perdonar divino.
Solapando con la misma, nos encontramos con otra perla del refranero español:
Perdono pero no olvido.
Por triste que parezca, es una realidad de grande como la Giralda de Sevilla, mucha gente es afortunada y dispersa su rencor, lo desecha y no lo acumula.
Hablando de casuística

En nuestros momentos más filosóficos, en esas noches en las que solucionamos el mundo y nuestra propia existencia en compañía de unos buenos amigos, un par de cervezas (o copas pegándote un pistazo), algunos pitillos (si estas en tu casa, en una terracita o en la calle alejado de hospitales colegios o parques) u otro tipo de diversiones que pueden amenizar la conversación. Llenamos nuestra charla de frases en modo condicional plagándolas de:
Y si hubiera hecho esto… Si hubiera pasado lo otro… Si no hubiese ido a… Si no hubiese llamado…
Pos señoras y señores, os digo una cosa, mandar a tomar por culo la casuística y sencillamente no penséis mucho en el pasado, las cosas son como son y punto, y no caben oraciones condicionales en nuestro pretérito, por que si fuera así, por esa regla de tres:
¡¡¡¡Si yo tuviera dos ruedas y un manillar, pues sería una bici!!!
