Oscar Wilde

"Podria simular una pasion que no sintiera, pero no podria simular una que me arrasara como el fuego"

jueves, 3 de febrero de 2011

Y el culo para cagarla

Si tenemos los ojos para ver, los oídos para oír (algunos incluso los usan para escuchar), la boca para hablar (o para callarla de vez en cuando), las manos para tocar o coger todo tipo de objetos, la cabeza para pensar y el dedo gordo del pie para mantener el equilibrio. Pero ¿Y el corazón? Algunos dicen que para amar, otros (más coherentes) se dejan de gilipolleces y sólo ven al corazón como un músculo que bombea la sangre al resto del cuerpo. Mi opinión es concreta, el corazón (o los sentimientos, pasiones y demás patochadas) solo sirve para una cosa, para cagarla. Y la putada es que para cagarla ya tenemos el culo.

Hipócritas

¿Por qué somos todos tan jodidamente hipócritas?

Cuantas veces nos habremos visto reunidos, comentando la última jugada (acontecimientos sociales también podemos llamarlo) y criticando el más mínimo detalle amen de todos los personajes que aparecen en nuestro relato.

Si nos paramos un poquito a pensar nos daremos cuenta de que las peripecias que relatamos y criticamos de nuestros congéneres pueden ser muy parecidas (por no decir iguales) a nuestra última azaña, y eso no nos hecha para atrás, al contrario, nos acrecentamos en nuestras propias teorías y criticamos con más fuerza (a veces para dejar de oír nuestra propia conciencia)

Infinito

¿Como dos objetos que se amaron tanto por un segundo vuelven impasibles cada uno a su cajón?

Condenando

Podrás decir de mi que no permanezco, que me condeno a mi propia libertad, que no soy capaz de dar quietud a mi ser, que cuando me enfurezco hago temblar las amapolas más endebles y las encinas más milenarias...
Yo te contestare que mientras nada me de una razón para quedarme no lo hare por decisión propia, pues muchos son los lugares, al igual que este, que necesitan de mis devaneos, te dire que hasta que no se descubra el infinito no seré capaz de dejar escapar la posibilidad de encontrarlo y por eso me condeno a mi propia libertad, te reprochare que no soy capaz de permanecer quieto porque los segundo pasan y yo lo que quiero es irme con ellos y por último te comentare que nunca quise hacer temblar los parajes por donde paso, fueron ellos los que se dejaron seducir por mi movimiento...

Esencias

La esencia sólo se puede borrar hasta cierto punto.

Teoría de la Tesis

Me resulta alucinante la gente que he conocido, a la que estoy conociendo o la que me queda por conocer (que muchas veces más vale malo conocido que bueno por conocer).

En ocasiones, por no decir casi siempre, me quedo con la boca abierta con comportamientos, frases, opiniones o movidas mentales varias de algunas de las personas que me rodean y (para que engañarnos) de mí misma.

Situaciones irreverentes, hechos patéticos o comportamientos dignos de mear y no echar gota.

Por eso pensando fríamente la única explicación que le veo a ese tipo de situaciones es que no conocemos a nadie y en realidad están haciendo una tesis de análisis psicológico y/o sociológico. Introduciendo en un espacio tiempo concreto un personaje totalmente inventado que choca con la realidad a la que se enfrenta de modo cotidiano.

Señoras y señores, ándese con ojo, su mejor amigo, esta noche probablemente no duerma y se pase sus horas de sueño en vela escribiendo sobre usted.



Definitivamente: Hay gente que da gusto odiarla